Reto PPC, de Ember

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Hola!!!
... y lo prometido es deuda. Aquí está un pequeño relato en respuesta al reto que Ember hizo el lunes 09/03 en el blog de PPC. Está inspirado en un video que una vez me mostraron en youtube, no sé como se llama pero lo voy a averiguar para dejarles el link, aunque mi versión tiene las modificaciones correspondientes para entrar en la categoría de "original" aclaro que la inspiración me vino de este video...

Espero les guste!


Un regalo

La suave brisa marina del atardecer rozaba su rostro mientras él aspiraba profundamente el aroma envolvente del salado mar.
Sus oídos estaban atentos a todos los ruidos a su alrededor. Así, podía distinguir los movimientos que lo rodeaban: los autos avanzando en la avenida a sus espaldas, los pasos apurados de quienes transitaban por la costanera (dos pares de zapatos de vestir de suela y un par de zapatos de tacón, no muy alto. Dos hombres y una mujer). Sonrió ante esta extraña capacidad que había adquirido hace poco. Tres meses exactamente. Sus oídos siguieron escuchando atentos, a lo lejos las olas reventaban furiosas contra la arena de la orilla donde unas gaviotas graznaban animadas mientras buscaban algún pez para comer.
Una sensación de calidez fugaz pasó por su rostro. Sabía lo que eso significaba: el sol se había ocultado bajo el mar y estaba oscureciendo. Con la calma de quien tiene todo el tiempo del mundo a su disposición buscó a su derecha el bastón que un par de horas antes había dejado apoyado en el banco. Se levantó y estiró las piernas antes de comenzar a caminar en dirección sur. Apenas había dado unos pasos cuando lo sintió, por instinto se detuvo pero no fue capaz de girar. No era necesario además, por más que quisiera ver a la mujer que usaba ese perfume tan particular, sus ojos estaban cerrados para siempre.

Ella lo vio de lejos, sabía que iba tarde por lo que apresuró el paso. Se detuvo a unos metros cuando él también lo hizo. Sabía que había reconocido su perfume. Avanzó con pasos lentos, estaba nerviosa.
La última vez que se vieron fue hace tres meses en una tarde lluviosa y fría. Ese día ella fue hasta su casa a buscar unas fotografías que se habían tomado el fin de semana anterior. Faltaban sólo esas para completar el álbum. Su primer álbum de novios. Recordó como él la abrazó por la espalda mientras cerraba el álbum sobre la mesa del comedor.

-¿Ya está listo?- murmuró él en su oído
-Si, gracias por revelarlas ¿ya nos vamos?
-Claro, sólo tengo que ir al cuarto oscuro a buscar unas fotografías para la revista.
-Pero ve a buscar el auto, yo recojo las fotos mientras tanto.- ella se giró y le sonrió, él se acercó y la besó, fue lento y suave. Cuando se separaron sonrieron y el salió. No se dijeron una palabra.

Y esa fue la última vez que se vieron.

La brisa sacudió el cabello de ella, lo que hizo que su fragancia llegara con más fuerza hacia donde estaba él. Sin poder contenerse por más tiempo se giró. En su rostro una sonrisa se dibujaba. Escuchó pasos cortos, veloces, que se acercaban a él. Soltó el bastón cuando ella lo abrazó con fuerza y le respondió.

Estuvieron abrazados por lo que parecieron horas. No hablaban, era innecesario. Estar juntos luego de ese tormentoso tiempo era suficiente. La estrechó más contra sí cuando sintió que su camisa se humedecía por las lágrimas de ella.

-No llores, arruinas el reencuentro- bromeó él, pudo oír una breve risa.
-Jamás vas a cambiar- Ella levantó la vista y no pudo seguir hablando, se hizo un nudo en su garganta y las lágrimas brotaron espontáneas cuando vio en su rostro unos lentes oscuros que cubrían el espacio donde los ojos de él debían estar. En un segundo su mente viajó al momento posterior en que él fue a buscar su auto.

Ella entró al cuarto oscuro, donde él revelaba las fotos. Entre las sombras que se dibujaban sobre la luz roja que medio iluminaba la habitación, pudo distinguir que había algunas fotografías secándose; si encendía la luz normal se velarían. Así que buscó a tientas las fotos sobre la mesa del estudio. Cuando las encontró, las tomó a prisa para bajar del apartamento, no quería demorar más. Pero una fotografía cayó al piso, se inclinó a recogerla pero al levantarse no vio que estaba demasiado cerca de la mesa y se golpeó la cabeza contra ella. Luego, todo fue muy rápido. La botella con ácido que estaba semiabierta tambaleó unos instantes y cayó... directamente en los ojos de ella.

Cuando despertó el silencio y las vendas que rodeaban su cabeza a la altura de los ojos le indicaron que estaba en un hospital. Apenas se movió cuando una mano aprisionó la suya. No era la mano de él.

-¿Dónde está? ¿Por qué no vino, ya no me quiere?- Su primer pensamiento fue para él y pudo corroborar que el dolor que sintió al pensar que ya no quería estar con ella era mucho mayor que el dolor del ácido quemando sus ojos.
-No es eso, deja que te explique- la voz de su madre sonaba triste, apagada; pero supo que no era por ella que estaba así.

Volvió a la realidad cuando él se acercó y besó su frente.

-Ese día- comenzó él y aunque ella trató de interrumpirlo, continuó hablando- supe que algo estaba mal cuando llegué con el auto a la entrada del edificio y no te vi... tus gritos se oían en todo el pasillo del piso, los vecinos ya estaban llamando al conserje para que abriera la puerta... y te juro- por primera vez su voz tembló- que quise morir cuando encendí la luz del cuarto y comprendí lo que había pasado.- Se hizo el silencio unos instantes, ella ahora sollozaba mientras acariciaba su rostro, él mantenía sus manos en los hombros de ella, masajeando de vez en cuando con sus dedos pulgares cuando la sentía tensa.

-Tú no debiste hacerlo... yo... no era necesario.

-No soy un detallista, de seguro no hubiese podido describir todo de la forma en que lo harás tú. No habría sido un buen guía, tú eres la mejor- ella nuevamente lloró. Esa era la respuesta más tonta que había oído jamás ¡por Dios, él era un fotógrafo! Claro que era detallista.

-Te amo... te amo tanto- apenas lo pudo murmurar cuando logró contener un poco las lágrimas.

-Entonces ya no llores ¿cómo me vas a mostrar el camino de vuelta si tus ojos están nublados?- su tono era gracioso, ella lo miró con cuidado. En su rostro había una expresión serena, relajada. Parecía que en verdad no le importaba estar así.

-Nos son míos, sólo son un préstamo- Ahora ella rió mientras tomaba su mano.

-Son un regalo, y no acepto devoluciones- ella lo miró y ambos rieron. Se inclinó a recoger su bastón pero ella se lo arrebató de las manos. -¿Qué haces?

-No lo vas a necesitar ahora, estoy aquí.- y sin decir más caminaron por la costanera, en dirección sur; camino a una nueva vida juntos, una vida donde ella vería el mundo para ambos, con los ojos de él.

2 mensajitos:

natisluna dijo...

hermoso, ya se cual video te inspiro, se llama because im a girl y es de un grupo coreano que se llama kiss un trio de viejas que cantan divino *-* muy lindo te quedo ^^

Lady Danielle dijo...

Me encantó!. Dios, demasiado lindo!!!!!!!!! muchas gracias por enfrentar el reto y subirlo. disculpa por no haberlo leído con anterioridad (he estado tan ocupada que no he subido ni yo el reto :p).
Hermoso! No sé qué más decir... simplemente lo amé.

Un beso desde Nunca Jamás.
Ember.

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